Señalizando ciudades y entornos para personas con autismo y otras discapacidades del desarrollo

articulo extraido del blog autismo diario

Una sociedad inclusiva requiere que todas las instalaciones de una ciudad estén habilitadas para el uso de todas las personas. Los equipamientos tienen que ser accesibles, la oferta adaptada, y los recursos complementarios necesarios para conseguirlo, ya sea en grupos convencionales o en grupos específicos (en función de su grado de autonomía), tienen que estar perfectamente implementados.” Ayuntamiento de Barcelona, Cataluña, España

señaletica

De un tiempo a esta parte se han empezado a popularizar acciones destinadas a colocar pictogramas en diversos lugares públicos con el objetivo de ayudar a las personas con autismo a orientarse mejor y poder entender mejor dónde se encuentran en determinados momentos. Esta es sin duda una acción muy adecuada y correcta, aunque lamentablemente no exenta de muchos riesgos. Los cuales estamos advirtiendo de forma más intensa cada día. Hay un componente importante que se ha obviado en este tipo de acciones, y es la necesidad de utilizar un diseño universal, es decir, válido para todos. Y vemos como debido a esta situación en vez de ayudar a comprender mejor, quizá estamos consiguiendo justo lo contrario. Existe un problema de concepto, que es ¿Cuál es la diferencia entre la señalética adaptada y los pictogramas para niños con autismo?

Pretendemos por tanto hacer una llamada a la reflexión y a la responsabilidad hacia las personas con autismo y por extensión a todas las personas con discapacidad del desarrollo (Discapacidad del desarrollo es un término que engloba a la discapacidad intelectual, a los trastornos del espectro de autismo, a la parálisis cerebral y otras condiciones de discapacidad estrechamente relacionadas con la discapacidad intelectual o que requieren un proceso de apoyo similar al requerido para personas con discapacidad intelectual), ya que, a pesar de que la intención es correcta y el propósito también, quizá el modelo que se está siguiendo es inadecuado, y en muchas ocasiones genera más problemas de los que ya existían previamente. Debemos reflexionar sobre qué es realmente la señalética y cuál es su propósito, y no incurrir en sencillamente llenar de dibujos más o menos atractivos -y en muchos casos poco comprensibles- los espacios que en realidad pretendíamos convertir en accesibles.

Todo lo relacionado con la señalética adaptada debe tomarse con suficiente seriedad como para poder trabajar de forma correcta e impulsar modelos válidos y sostenibles en el tiempo. Hay diversos aspectos de gran relevancia que deben ser tomados en consideración:

A) La validez y validación de la iconografía destinada a ser usada de forma común y extendida en la señalización adaptada

B) ¿A quién van dirigidos? La importancia del diseño universal

C) El proceso de estandarización internacional

D) La normativa y legislación actual y la venidera

E) Los costos que esto representa a presente y futuro

A) Validez y validación son dos aspectos que no se suelen abordar a la hora de tomar en consideración qué diseños son adecuados para que sean usados por la totalidad de población con algún tipo de discapacidad del desarrollo ¿Qué significa esto? Pues que habitualmente se hace un diseño que guste al diseñador o a los promotores en base a unos criterios generalmente subjetivos, pero no se realiza un proceso de validación del mismo, ya que ni siquiera había criterios previos que dieran validez a los diseños iniciales. El resultado es que tenemos un tótum revolútum de diseños para lo mismo. Ni había criterios de validez ni hubo proceso de validación. Esto implica que la probabilidad de que un diseño usado como señalética adaptada sea adecuado es realmente bajo, pero si a eso le sumamos los aspectos de estandarización que abordaremos luego, se reduce la probabilidad a la mínima expresión, casi condicionado al puro azar.

Lo correcto es usar pautas validadas de diseño, de forma que el propio proceso creativo esté ajustado a una serie de normas, las cuales por cierto existen, quizá no de una forma específica para autismo, pero sí hay modelos de base para el diseño de señalética basados en pautas (que siguen evolucionando y perfeccionándose) para concurrir con los aspectos básicos de señalética adaptada. Sin embargo, no hemos encontrado que en las acciones que se han llevado a cabo este aspecto se haya tomado en consideración, por tanto podemos concluir que los diseños se alejan de las validaciones previas, y mucho más de las nuevas recomendaciones de estilo que empiezan a tomar cuerpo en la actualidad.

En lo referente a la validación, es algo tan sencillo como verificar de forma real que esos diseños son comprendidos adecuadamente por la población a la que van dirigidos. Por ejemplo, en el caso de personas con discapacidad del desarrollo, se escoge una población de estas personas, con la mayor diversidad posible (Edad, sexo, cultura, necesidad de apoyo,…) y se hace un test donde se muestran los diferentes diseños para ver hasta qué punto éstos son adecuadamente comprendidos. Y se descartan aquellos que sencillamente no pasaron las puntuaciones mínimas.

Por tanto, si tenemos diseños que no siguen unos criterios adecuados y que además éstos no han pasado por un proceso de validación, salvo unas bonitas colecciones de dibujos repartidos por diferentes lugares y que se alejan de la capacidad de percepción de la población a la que van dirigidos, pues no estamos creando un programa de señalética adaptada. Es por tanto básico que los diseños se ajusten a una norma internacional y que además se hayan validado con una población lo suficientemente grande.

B) Otro aspecto que no suele considerarse adecuadamente es el “a quién van dirigidos” estos programas de señalética. Lo más habitual es ver pictogramas de los que se usan habitualmente en niños con autismo, normalmente de la genial base de datos de pictogramas de ARASAAC, pero se olvida que esos pictogramas no se diseñaron pensando en una función de señalética, ni cumplen con los criterios de diseño estándar ni han sido validados de forma estandarizada. Y lo habitual es no caer en la cuenta que a una persona de 27 años, quizá los pictogramas de ARASAAC, u otras creaciones de corte similar, les puedan resultar infantiles. Es decir, no se cumple el criterio de diseño universal, ya que se suelen usar pictogramas para uso diario en niños -y más específicamente con autismo- olvidando al resto de personas con discapacidad del desarrollo (Síndrome de Down, discapacidad intelectual, …) e incluso olvidando que la percepción de un niño de 6 años no tiene mucho que ver con la de un adulto de 26. Se infantiliza sin pretenderlo a toda una población, eso sin contar que sin el aspecto cultural o de aprendizaje, en muchas ocasiones estos mismos pictogramas pueden resultar poco o nada comprensibles en lo que a señalética se refiere.

Es curioso que se señalicen áreas con pictogramas que quizá solo sean válidos para niños pequeños con autismo, y es que quizá la visión de quien lo hizo era esa, la de niños pequeños con autismo, pero y con el resto de población qué hacemos ¿la olvidamos?

C) Hay un factor de gran relevancia, y es el proceso de estandarización internacional, y que nadie parece tomar en consideración. Imaginemos que un niño de Cuenca (por poner un ejemplo) que está acostumbrado a unos pictogramas de ARASAAC usados como señalización (que ya vimos no es una buena idea) se desplaza a Murcia, donde usan otros pictogramas que han sido desarrollados por algún actor local, y que solo se usan allí. Este niño cuando llegue a Murcia será incapaz de reconocer nada, y estará igual de perdido como si no hubiera nada. Es decir, no se ha generalizado el concepto de la señalética, y se ha identificado un dibujo individual para un lugar concreto, por tanto, no se ha conseguido nada positivo, y ya si es un chaval más mayor, pues estamos en las mismas.

¿Y por qué es tan importante estandarizar? Pues porque esto hace que si el niño va de Cuenca a Murcia va a encontrar exactamente los mismos diseños, pero si este niño va a París o a Roma, pues seguirá viendo lo mismo, de forma que no solo puede generalizar mejor, sino que indistintamente de la ubicación geográfica o de los aspectos culturales específicos de cada lugar seguirá encontrando las mismas señales, esto implica una cultura global de la señalización. Este aspecto lo vemos perfectamente en las señales de tráfico, siguen las mismas pautas y normas a nivel internacional, o incluso en los aeropuertos, donde normalmente se ajustan a una serie de normas sobre iconografía y señalética, de forma que, si vamos al aeropuerto de Dublín, Pekín, Riad o Moscú, seremos capaces de encontrar los baños (por ejemplo) solo siguiendo las señales visuales.

A nivel internacional se han creado una serie de normas específicas para evitar precisamente una confusión, estas normas de estandarización has sido adoptadas por la gran mayoría de países del mundo y están incorporadas en sus regulaciones sobre señalética, incluyendo los aspectos de señalética adaptada, y España es uno de los muchos países que han incorporado esta normativa internacional destinada a la estandarización. Por tanto, muchas de la acciones de señalizar ciudades o lugares públicos salen de esa norma, de tal forma que ¡hasta podrían sancionarnos!

D) La normativa y legislación actual -y la venidera-, tal y como indicábamos en el apartado anterior, se hace precisamente para evitar que existan 5.000 visiones de lo mismo, se redactan pensando en cómo crear modelos estandarizados y basados en conceptos de diseño universal, tanto en discapacidad motórica, visual o cognitiva. No se crean normas y se validan legislaciones para fastidiar a nadie, sino más bien todo lo contrario, para que tras la reunión de expertos en la materia se decidan cuál son los mejores baremos de diseño y de ubicación. No pensemos que las señales se colocan al azar o que sus tamaños son a gusto del consumidor. Realmente hasta el porcentaje de inclinación de una rampa para silla de ruedas, la altura de un cartel informativo en braille, o los tamaños de las señales informativas, todos guardan una norma, que se hizo precisamente para contender con todas las personas con discapacidad, y en función de su discapacidad se realizan esos diseños. Por ejemplo, un baño adaptado debe cumplir unas normas de diseño, incluyendo la señal que indica su situación, los botones de un ascensor conforme a una norma son más bajos para que una persona con silla de ruedas pueda pulsarlos sin problema, etcétera.

Cuando se incumplen estas normas de diseño, se expone uno a ser sancionado, esta sanción variará en función de países, regiones o incluso municipios, pero éste es un asunto que es más serio de lo que parece. Así que si usted está pensando en poner unos divertidos iconos en las paredes de un espacio púbico, quizá primero deba pensar si esos iconos cumplen con los aspectos de diseño universal, si cumplen con la normativa, si han sido validados con una amplia población y si realmente van a cumplir una función social y no meramente decorativa.

E) Los costos que esto representa a presente y futuro no suelen ponerse sobre la mesa cuando alguien decide llenar un espacio con pictogramas. No es solo la posibilidad de que alguien los denuncie por incumplir la normativa municipal, o regional o nacional (o incluso de la Unión Europea con sus directivas sobre señalética), con los costos que esto puede conllevar, es que, si contamos el costo de colocar esos pictogramas, el de tener que acabar quitándolos más las sanciones que hayamos podido recibir u otras consideraciones puramente económicas y de imagen. El costo de la confusión que generamos en las personas que realmente requieren de una señalética adaptada, porque al final, lo que se hizo pensando en un pequeño grupo de niños, afectó a un gran grupo de población, en la que por alguna razón nadie pensó. O quizá sí pensaron, pero a lo mejor con una mentalidad o una visión que no era la correcta.

Como hemos visto, los principios básicos que deben regir todo proyecto de señalética adaptada no suelen cumplirse. Y no es que las personas o entidades que han puesto en marcha este tipo de proyectos sean personas insensibles, o con oscuros intereses. Todo lo contrario. Han sido siempre personas muy bien intencionadas y que detectaron que realmente había una necesidad, que era señalizar adecuadamente para personas con autismo, y más en concreto para niños. Pero quizá no tuvieron el asesoramiento necesario para poder ir más allá de la necesidad real que habían detectado, y quizá su visión estuvo condicionada a su realidad. Porque la necesidad de una señalización adaptada es real, pero afecta a una población más allá de niños con autismo, y por tanto, se debe tener en consideración al grupo de personas que serán los receptores de esta señalización, y no solo a un grupo de ellos.

Pero si hacemos un poco de historia reciente veremos que las iniciativas para llevar a cabo programas de señalética adaptada basada siempre en principios de validez, validación y respeto a las normas existentes, y por supuesto formando parte de las venideras, por alguna razón no han sido tomadas en consideración. Pero vayamos primero a aclarar conceptos:

En el documento “Accesibilidad Universal y diseño para todos. Arquitectura y urbanismo. Fundación ONCE para la corporación e inclusión social de personas con discapacidad. Fundación Arquitectura COAM, Madrid, 2011” encontramos la siguiente definición:

La señalética debe ser fundamentalmente informativa, direccional y orientadora:

– Informativa: advierte sobre la disponibilidad de un servicio o establecimiento accesible.

– Direccional: direcciona hacia una finalidad específica.

– Orientadora: identifica el lugar donde se ofrece el servicio.

Un ejemplo relacionado con la acción de localizar. Localizar significa saber dónde está lo que se necesita o quiere, identificar, orientarse en el espacio, dirigirse hacia, reconocer, comprender el espacio y su contenido o planificar rutas.

Para localizar algo en un entorno se utiliza, entre otros medios, la señalización. La complejidad que tiene el diseño de los elementos de señalización viene dada por sus requerimientos: deben verse y llamar la atención, deben leerse y deben comprenderse, teniendo en cuenta el lugar y sus condiciones específicas.

La capacidad de ver no depende exclusivamente del funcionamiento del ojo; también va en función de las dimensiones, forma, color, ubicación y contraste con el entorno, así como las condiciones ambientales. Una señal o un pictograma debe diseñarse de acuerdo a todas esas circunstancias. Si no, no se verá. Además, hay que considerar que la persona que lo vaya a ver puede tener alguna alteración de la visión. Si se consideran todas estas cuestiones y se resuelven, las señales se podrán ver por la mayoría de las personas y entonces, solamente habrá que completarlas incorporando alternativas para aquéllas que no pueden ver, como son la información en braille o en altorrelieve.

La capacidad de comprender también puede estar alterada por alguna función mental. Está comprobado que la señalización, con frecuencia, es poco comprensible para la mayoría de las personas. Conviene reflexionar sobre el número de personas que se pierde en las carreteras o se acercan a preguntar a los servicios de información de los edificios de uso público y, a la vez, sobre cuántas de ellas son personas con discapacidad. La respuesta será sencilla: una minoría serán personas con discapacidad. Por otra parte, ¿cuántos elementos utilizados para señalizar responden a la cultura de un país, de una localidad o comarca o a la genialidad de quien lo diseñó o de quien lo encargó?, ¿cuántos elementos contienen palabras o frases que se escriben en el idioma de un país? En un mundo global con niveles altísimos de emigración y mayores de turismo, hay que incorporar elementos de información, de señalización que sean comprensibles para todos.

Aplicando los criterios del diseño para todas las personas se utilizará siempre un sistema de señalización multicanal que pueda ser percibido por todos los sentidos lo que llevará a una mejor, más fácil y eficaz percepción de la información”.

Con señalética y diseño universal de pictogramas conseguimos:

  • Facilitar información para todos.
  • Concienciar al resto de usuarios que se puede mejorar la comunicación con determinados colectivos, interactuando y reforzando su autoestima.
  • Dar una información de manera ágil y eficaz.
  • Unificar criterios: en la actualidad hay diferentes criterios, tanto de códigos de color para las zonas, como en los pictogramas o imágenes que utilizan.

Por tanto, debemos partir siempre de la persona, entendiendo que la persona engloba al conjunto social, y no a una persona particular, y debemos abordar de forma global las necesidades de la persona analizando sus condiciones cognitivas y sus capacidades, e integrando posteriormente a la persona en el medio, el cual, como elemento legible debe dar información, convirtiendo por tanto el medio en portador de información. Y aquí es donde persona y medio generan una relación que debe ser generalizada, y esta relación se basa en una comunicación funcional.

Y pensando en estos principios rectores, en el año 2008, un grupo de entidades pusieron en marcha el programa “Accesibilidad cognitiva urbana”, destinado precisamente a poner en marcha un proyecto que cumpliera con todos los puntos de calidad previamente comentados. Las organizaciones que participaron en el inicio y puesta en marcha de este proyecto fueron: Fundación Once, APNA, Confederación ASPACE, Confederación Autismo España, Down España, FEAPS, FESPAU y la Fundación Síndrome de Down de Madrid.

Y en el año 2015, la Fundación Autismo Diario decide apoyar fuertemente el proyecto. Ya que vemos que aunque lo más importante ya se había puesto en marcha, decidimos dar todo nuestro soporte a este proyecto, entendiendo que contiende perfectamente con los puntos relevantes que se han expuesto a lo largo de este texto. Por ello desarrollamos una herramienta de validación de nueva generación, la cual ya ha sido ensayada y probada en población real, desde personas con discapacidad del desarrollo a personas sin ningún tipo de discapacidad. Y además hicimos que esta validación se llevara a cabo también con un conjunto de imágenes diseñadas según criterios de validez internacional y con visión Glocal (Global y local al mismo tiempo). Teniendo a día de hoy un importante repositorio de imágenes que ya han pasado un primer proceso de validación y que han sido diseñadas siguiendo los criterios de diseño universal y acorde tanto a la normativa actual como a los principios que regirán las futuras normativas sobre el particular.

A día de hoy disponemos por tanto de una importante cantidad de diseños que se irán incorporando a la base de datos de señalética adaptada a medida que superen los procesos de validación. Todo este trabajo, que como es obvio, se realiza en colaboración con quienes iniciaron el proyecto en España, pretende dar a todas las entidades y familias un conjunto de señales adaptadas siguiendo criterios de diseño universal, que están acorde a la legislación y la normativa actual y que además cumplan con todos los requisitos, de forma que las acciones que se lleven a cabo partan de un principio de estandarización, calidad y validación para que cuando una persona de Burgos se desplace a Jaén, sencillamente no tenga que llevar un traductor de señales para poder aclararse.

image3467Y este esfuerzo conjunto es importante, y responde a una realidad y una necesidad, la cual ha sido adecuadamente detectada por diferentes entidades y asociaciones. Por eso es importante seguir profundizando y trabajando en una línea de trabajo consensuada, para evitar precisamente que existan tantas visiones del mundo como entidades, por eso es importante el visibilizar no solo la necesidad, sino también la forma de abordarla. Desde la Fundación Autismo Diario trabajamos en esa línea, en la de generar un modelo válido para todos, por ello entendemos que ese proyecto que nace en el año 2008 hay que apoyarlo e impulsarlo. Si trabajamos juntos, si somos capaces de sumar, llegaremos más lejos. Iniciar un proceso de reflexión y auto-crítica nos hace mejores, y así debe ser entendido, no es cuestión de juzgar hechos, sino de aprender sobre ellos, de buscar un conjunto de soluciones que sean válidas para todos.

Si desean saber más sobre el programa de señalética adaptada para todos, o desean promover este tipo de acciones en su lugar de residencia, pueden contactar con nosotros o con el equipo promotor del proyecto “Accesibilidad cognitiva urbana”.

Anuncios

Un comentario en “Señalizando ciudades y entornos para personas con autismo y otras discapacidades del desarrollo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s